Fotoflying 2002
Comentari a càrrec de Luis Gil

Un fotoflayer sureño
Inicio mi re-entre en Cataluña. Todo comenzó tras un largo viaje en paterapeugeot405 que hacía goteras. Sin calefacción. Con una nevada incluida en la travesía de Los Monegros que ni los más viejos del lugar la recordaban en abril. Para colmo de males, el navegador digital de abordo comienza a emitir fallos en la telemetría. Generalmente con un leve golpecito en el lateral del cuadro de mandos todo iba a las mil maravillas. Esta vez no. Los controles no funcionan. A la altura de Montblanc, la nave me indica que sin gasolina, difícilmente cubriríamos un solo kilómetro más. Así fue. La espera de la grúa se me hizo realmente larga. “¿será que este viajito no me conviene? “ “¿me doy la vuelta? Si me doy prisa, duermo en Sevilla”. “¡Que cojones! Seguramente no hay mal que por bien no venga”.
Efectivamente, llega la grúa y coche parriba. Me ahorro el peaje y esto cuando estás en Cataluña sienta mucho mejor que en cualquier otro lugar. Recargo combustible en Monblanc. ¿Casualidad? Quien me iba a decir a mi, que muy cerquita de allí, en Barberá de la Conca iba a pasar unos de los mejores momentos de mi vida.
Finalmente llego a Barcelona, donde había quedado con el Sr. Solans en un bareto de la Rambla del Poble Nou (No recuerdo haber quedado con él nunca en una iglesia. ¡Siempre bares, coño!). A la misma hora quedó con un colega que a la postre resultaría ser 50% de Eurekia. En el bar había poco personal y un solo tipo raro. Éste era, no había duda.
Aparece el magnánimo Sr. Solans y tras las presentaciones pertinentes y las cervecitas, comienzan a hablar del Fotoflaying.
“Oye, vente mañana. Vamos a ir un mogollón de peña a un parque a saltar y cuando estás en el aire… te hacen una foto” me dicen.
Joooder!!!, ¿Dónde me he metido yo?, ¿esto es una secta, unos tarados, unos anormales, unos entripaos o que coño es?. En fin, daremos un voto de confianza al Sr. Solans y al joven que lo acompaña. La patera tampoco estaba en condiciones para meterle otros 1.000 Kms al día siguiente.
Pos eso, a las 11:00 en el Parc de la Ciudadella nos encontramos un mogollón de gente de los más diferentes pelajes… padres, madres, niños, abuelos, Barberans, punkies, fascistas (bueno, fascista), modernos, cultos… y un pollo con una gorra y pantaloncitos cortos que cogía al gentío y lo ponía a hacer ejercicios de calentamiento antes de iniciar el salto.
El estúpido salto, pensaba yo.
Killo, Luis. ¿Ehto ques lo que es? ¿No te podías haber quedao en Sevilla tranquilito con tu madre?. ¡Que tu eres mu normal, tio y esta gente está zumbá!
Nada más lejos de la realidad. Este acto cumple absolutamente el breve ideario Eurekiano. Tras éste, mi primer día eurekiano, lo comprendí todo, pero sobre todo me ha dado la posibilidad de tener otra familia allí arriba.
Por supuesto, la matraca que nos metimos después en el Buen Pastor ayuda mucho a eso de la amistad.
Gracias Eurekia, gracias Xavi-Andrés, Andrés-Xavi y gracias a todos porque Eurekia somos todos.
Pd.: El cajarote aquel de la gorra y los pantaloncitos cortos que no callaba ni pa sus muertos, puedo decir hoy que es más que un hermano. Sólo por un rato con este impresentable ya valió la pena el saltito de los cojones ¡Que grande eres Jaume!
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